España y los Maoríes

Gran ocasión, la de Sevilla y Madrid, el 5 y 8 de noviembre de 1988. Los Maoríes de Wayne Shelford, el capitán de los todopoderosos All Blacks, visitaban España, como premio a una federación emergente (con el tiempo hemos sabido que era una ilusión con freno y marcha atrás, como hubiera dicho Jardiel). Era la última escala de una gira que les había llevado a la Argentina, a Italia y a Francia y ocasión de oro para el rugby español, con retransmisión en directo por la televisión pública.

Todos recordábamos la primera visita de los maoríes, en noviembre de 1982, con actuación muy discreta de los nuestros (3-66), apabullados en el Central por la simple presencia de los Arthur Stone, Steve Pokere o Bruce Hemara (tan conocido desde entonces por estos lares), que no auguraba el buen recuerdo que habían de dejar  tres días después, en un partido para la memoria en el antiguo y ya demolido Estadio Vallehermoso de Madrid, frente a los Pumas de Hugo Porta (18-29).

Los aficionados ya cóntabamos con los resultados que habían de producirse, pero la ocasión fue memorable y el primer partido, el de Sevilla, en Chapina, sorprendente. La bronca de Shelford a los suyos sobre el campo y después del partido de antología. Es obvio que antes de 1996 las diferencias no eran tan marcadas, pero aun así el desempeño de los españoles fue notabilísimo, creativo y desconcertante para unos dominantes polinésicos que esperaban un paseo militar en el partido extra de la gira. El 12 a 22 lo dice todo y para indeleble impresión en las retinas un ensayo español que se originó con una patada cruzada de ala a ala. Extraordinario. Tres ensayos frente a tres ensayos, con la diferencia desgraciada de que nuestros pateadores lo fallaron todo y los visitantes no. Era un mal endémico de la época ese de los tiros a palos que llevaba a una búsqueda que no tuvo final feliz, aventuro, hasta el hallazgo, muchos años después, del hispanoargentino Roqué.


El equipo español (de izquierda a derecha en la fotografía) lo formaron Bosco Abascal, el segunda línea del Ciencias de Sevilla, con Paco Méndez, del Cisneros, su compañero en las calderas de la melé durante unos cuantos años; Albert Malo de Sant Boi, Emilio Illaregui, entonces en el C.D. Fortuna y que acabaría jugando en San Juan de Luz y Chupao Gutiérrez, de Arquitectura de Madrid, en la tercera línea; Javilón Aguiar, del Liceo Francés de Madrid y los vallisoletanos pilieres Pirulo Álvarez de El Salvador y Cano Moral, del Lourdes y del Universitario, pero ambos salidos de las categorías inferiores del extinto San José. El medio de melé fue el longevo e inefable Javichín Díaz-Paternáin, del Gecho; Ramón Blanco, de Arquitectura con en nº 10, dirigiendo a los centros Salvador Torres de Sant Boi y Jon Azkargorta de Gecho; en las alas Claudio Díaz, entonces en Saint-Lary y Cocacolo Moreno de Alborán, de Arquitectura, atrás otro incombustible, Fran Puertas de Canoe, que también acabaría en el rugby francés.

 Programa 1


Programa 2

De los maoríes para qué hablar. Venían en la expedión además del respetado capitán Wayne Shelford, los hermanos Brooke, Zinzan y Robin y Marty, John Timu, Frano Botica, el croata-maorí que terminó su carrera jugando y entrenado a Croacia, Arthur Stone, Eric Rush, Hika "the hooker from  Ngongotaha" Reid, Bruce Hemara de nuevo, Steve McDowall, todos ellos All Blacks de relumbrón.

La revancha la sufrieron tres días más tarde los integrantes del llamado XV Presidente, que en partido nocturno en el Estadio Municipal de Alcobendas, con refuerzos de los escoceses Norrie Rowan y Alan Tomes y del inglés Dean Ryan, invitados al efecto, recibieron un considerable repaso, para satisfacción del orgullo herido del guerrero maorí que obtuvo reparación de su tropa (3-42), en partido que por los locales fue jugado por Javilón Aguiar, Santiago Santos (Liceo) y Norrie Rowan  en la primera línea; Alan Tomes y Pablo Amunárriz (Canoe) en la segunda; Pepe Roig (Valencia), Dean Ryan y Héctor Massoni (UES) en la tercera; medio de melé Mazariegos de El Salvador, apertura Menchi Núñez del Olímpico, Azkargorta y Moreno de Alborán de centros y Claudio Díaz y Alejandro Ruíz  (Filosofía) de alas y Puertas atrás.

Los maoríes siguen viajando, pero han cambiado de aires. Otros tiempos.

Comentarios

  1. Recuerdo asistir al partido de Alcobendas como pipiolo aprendiendo lo que es este deporte y quedar totalmente impresionado.

    Si la montaña no viene a nosotros, habrá que ir a la montaña. Espero poder verlos en su ambiente algún día ;)

    ResponderEliminar
  2. ¿Y no fuiste de los que bebió de las cervezas que sacó uno los Dalton del vestuario de los maoríes...?

    ResponderEliminar
  3. Yo siii, para eso soy un Dalton, y entré, gracias a la pericia de Hendy. H

    ResponderEliminar
  4. Vaya par de selecciones y de jugadores sobre todo, para que comparar a aquellos de la Española con lo de hoy en día.
    Por cierto Dean Kenny estuvo de jugador-entrenador hasta que se lesionó y siguió sólo de entrenador en el Universitario de Zaragoza cuando estuvieron en 1ªNacional compartiendo grupo con vascos, catalanes y el valenciano de Les Abelles.

    ResponderEliminar
  5. Lo vi por la tele, cuando empezaba a aficionarme al rugby. Recuerdo el partidazo de España y la patada de ala a ala... Què gran partido, gracias por recordarlo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario